[Theme of the Month] Those wonderful years (part 2)

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Reading time: 12 minutes

nostalgia returns

By Serenion

Another year begins to smell of nostalgia here, at Combogamer. Yes, dear friends, your favorite theme of the month is back: Those Wonderful Years, Part 2. The theme of the month of the old and young, the brothers-in-law and the young post millennials that swim against the current. Glam Rock, VHS, cathodic televisions, the Grand Prix, Atari 2600. The bollicao, the tigretones and the Power Rangers. A tamagotchi, Kurt Cobain and some J'hayber sneakers. All that mixed with the smells of your childhood, with a little video store clerk sweat and Marsupilami blood. This way we get a real theme of the month, a good and wonderful one, one of those that makes you feel sad and happy at the same time. A new occasion to remember those Sundays watching The X-Files, those middays watching Ninja Turtles on Leticia Sabater's program. The air of summer and Megatrix or the endless Christmas toy advertisements. Like Almendro or Tuesday and Thirteen, we return for Christmas.

So wait for the end of our adjustment letter, make yourself a colacao and get ready, because with Héroes del Silencio playing in the background and Miliki on a screen without volume we begin the journey through time.

To "everything at 100" in search of adventures by Pafman

By alf

I already counted in the first part of this nostalgic topic of the month how I met Mortadelo y Filemón for the first time. Also where I got my first copy of one of those comics from the Olé collection, in a kiosk that, at that time, was right in front of the school. Well, just up the street behind it, beyond the cinema (now there is a supermarket), there was a bazaar, or “everything for a hundred” in the old pesetas (currently it is a perfumery). And, somewhere among its shelves, resided what for me was a true treasure: copies of the Supermortadelo and Mortadelo Extra magazines. They must have been in stock, since Ediciones B had closed them down a few years ago, but I didn't care. There always seemed to be some (I may have been one of the few looking for them, if not the only one there), and if there was one that resisted me, I found them in a pile at the book fair in my city, as long as they weren't too old issues.

Apart from a fragment of the adventures of Mortadelo and Filemón, there were several worlds, several more microcosms. The good times of Bruguera had passed, there was an abundance of stale humor that I never liked, but it was there anyway. Hug the Troglodytethe cases of Inspector O'JalTraqui and TrunkThe Xunguis, and, far above them all (for me), Pafman. I liked that series so much that, when I looked at the issue (it was usually at the end) I was extremely disappointed if it wasn't there. I almost bought it just for its comics.

Frankly, I don't know why I liked it so much. It may be precisely the contrast between that catastrophic, "mortadelero" air with which he wore the suit at all times that made it so funny. There was no division between superhero and secret identity (which did not exist in those years). In any case, I am not going to describe this character loosely inspired by Batman nor to his series. I already did it at the time an article (two, counting the later collection). I just wanted to relive the magic of that ritual.

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[Theme of the Month] Those wonderful years (part 2)

The noises of Bust-a-move 4

By Serenion

I am aware that today it is a very frowned upon genre, but today I have come to talk about a game that I once dedicated hours and hours to. It is not the first nor the last of its saga. I'm not even sure it's the best. But he came into my life at a time when we didn't necessarily play with the best, but with what there was. Today I bring you the Bust-a-move 4by Taito.

We are before a puzzle game in which we will have to connect balls. Yes, like those slot games nowadays. Only in this case you don't have to pay for movements.

It is a long, colorful and very enjoyable game, with a fairly good difficulty curve. As the saying goes: easy to learn, difficult to master. It is not a short game, but quite the opposite: it has more than six hundred levels (not counting an editor) and more than ten characters, so we are looking at hours and hours of play.

To which we must add the split-screen multiplayer, where the fun is multiplied by a thousand.

There are undoubtedly thousands of similar proposals today, but few with the charisma that this saga overflows. To all of you who have played it, it has surely been engraved in your mind. the song of Tam Tam, or the cries of Dreg. And now Tito Serenion has reminded you. And you won't forget it in a good season. You are welcome.

[Theme of the Month] Those wonderful years (part 2)

Mi primer contacto con la Tierra Media… Y una cinta rota

By alf

Siendo muy crío, estaba en casa de mi padre y, en Telemadrid, vi una película de animación que me atrapó. Tenía dibujos tradicionales, pero una serie de efectos visuales (muy básicos, pero resultones) y la mezcla de la animación clásica con filmaciones reales “coloreadas” por encima le daba un toque especialmente mágico y misterioso. Estaba ambientando en una época prácticamente medieval, y salían criaturas temibles. Desgraciadamente, la película duraba demasiado y me tuve que ir. No cupe en mí de la alegría cuando, al volver a casa, descubrí que esa misma película la había grabado mi madre en uno de aquellos VHS vírgenes que teníamos para alguna vez que emitiesen alguna peli interesante, o capítulos de series que me pillaban ya en el colegio. Parecía cosa de magia, como si me hubiese leído el pensamiento.

Esa película era El Señor de los Anillos, la adaptación animada de 1979, dirigida por Ralph Bakshi.

No me extraña que no la pudiese ver entera aquella vez. Duraba nada menos que dos horas y media. Y, además, su ritmo más de uno lo encontraría soporífero. No para mí, desde luego. Ese mundo mágico supuso mi primer contacto con la Tierra Media, antes de que Peter Jackson lo volviese mainstream, con su variedad de razas benévolas y criaturas malignas, destacando de entre esas últimas los orcos, que empezaban siendo de aspecto amorfo en Moria, más adelante, cornudos con colmillos de vampiro y terminaban siendo predominantemente una especie de inexpresivas calaveras. Siempre me pregunté qué les hizo a los creadores cambiar de tipología. ¿Serían razas diferentes? ¿Cuál de ellas era cada uno, y por qué era así dentro del mismo ejercito de Saruman? En todo caso, nada como ver a ambas fuerzas, las del bien y las del mal, verse las caras en el campo de batalla, sobresaliendo, cómo no, el Desfiladero de Helm (así lo traducían en esa peli).

Vi tantísimas veces esa película que acabé rompiendo la cinta por el uso

[Theme of the Month] Those wonderful years (part 2)

Aquellos bollos grasientos con sorpresa

By Serenion

Cuando era muy joven viví muy fuerte el boom del merchandisingStar WarsPower RangersRobocopTerminatorMotorratones de Marte… Da igual qué saliera, todo tenía un merchandising brutal. Pero si había algo que me generaba hype (palabra que no se usaba en esa época) eran los dinosaurios. Y el señor Antonio Bollicao, el gran creador de Bollicao y causante de mi sobrepeso y del tuyo, lo sabía. Así que decidió que era una buena idea poner cromos de Parque Jurásico y de El Mundo Perdido en este grasiento y suculento pan de bombón relleno. Y caímos. Decenas, cientos de cromos inundaron las calles. Triceratops y Stegosaurios repetidos por doquier. Niños que con sus superpoderes lograban adivinar qué cromo saldría (con ayuda de la grasa del propio bollo). Cobro por cromos, intercambios masivos y robos. Todo por una estampa adhesiva que muchos nunca pondrían en su álbum, álbum que muy pocos terminaron. Porque el señor Antonio Bollicao supo jugar sus cartas y estoy más que seguro que aún hay cromos de aquella colección sin salir a la calle.

Te odio, Antonio Bollicao. Pero echo de menos esos bollos grasientos.

[Theme of the Month] Those wonderful years (part 2)

La primera película de Pokémon, en el cine de mi barrio

By alf

Un ser sobrenatural, producto de la ingeniería genética abre los ojos por primera vez en su corta existencia. Se halla en medio de un gran laboratorio científico, con miembros del personal por doquier, admirando su nueva creación. No tarda en descubrir que no es más que eso, un simple sujeto de experimentos, y que esos humanos jamás le verán como algo más. Embargado por la rabia, decide volar las instalaciones con sus misteriosos poderes, haciendo perecer a todo aquel que se encontrase en él

Esa temática tan oscura no era otra que la de la primera película de Pokémon. Sin duda fue sorprendente, teniendo en cuenta que es una serie muy edulcorada, en la que sus personajes raramente se ven entre la vida y la muerte. No, al menos, hasta ese nivel, con una amenaza de apocalipsis cirniéndose sobre ellos y con unas peleas crudas, si las comparamos con los estándares de la serie en cuestión (pese a lo que digo de ésta, me gustaba igual, y me llevé mi disgusto cuando dejaron de emitirla todas las tardes en Telecinco para pasarla a los fines de semana).

Fui con toda la ilusión del mundo al cine más cercano (que por aquel entonces estaba casi al lado de mi casa). No importaba que una compañera de colegio me hubiese hecho spoiler de toda la película. DE TODA. Mi fanatismo era tal que me era indiferente, y la disfruté igual. Eso sí, con cierto malestar por mi tía, que me acompañó. No sabía si se esperaba un argumento tan relativamente oscuro para el producto que se suponía que era.

[Theme of the Month] Those wonderful years (part 2)

Aventuras gráficas a golpe de teclado con Indy

By alf

Todavía resuenan en mi cabeza los sonidos que emitía el ordenador de mis padres, el Intel 286, el primer PC que hubo en esta casa. El ruido de los ventiladores arrancando, esa especie de chasquidos metálicos del altavoz interno que acompañaba la numeración creciente del chequeo previo del sistema (o lo que sea que estuviese haciendo), un zumbido misterioso que no sé muy bien de dónde venía, y que me sonaba como a “robótico” y, finalmente, el pitido que suena en ordenadores más recientes al arrancar, seguido de los ruidos típicos del disco duro trabajando. Tras esto, aparecía en la pantalla negra el clásico “C:\” desde donde escribir los comandos de dirección del archivo que se quería abrir. Como ocurre ahora en “símbolo del sistema” (o en el emulador DOSBOX), pero de forma constante. No había Windows. Todo era MS-DOS.

Son varios los juegos que he ido analizando en esta página. PrehistorikPrince of PersiaAlley Cat… Pero hay algunos que difícilmente puedo comentar en artículos elaborados, como aquel surtido de juegos más simplones posibles, tanto que a veces apenas lograba entender su mecánica, de lo abstractos que eran. Otros eran más complejos como el de Indiana Jones y la Última Cruzada (¡tan complejo que no cabía en un diskete normal de 1,44 megas! ¿Cómo habrá entrado ahí, si no había otro reproductor?), pero como apenas avancé en él, no tengo mucho que decir. La verdad es que tampoco era tan complicada la parte en la que me atasqué, pero igualmente me quedé pillado poco después, la vez que lo retomé hace no tanto, mediante emulador.

Eso sí, por mucho emulador que haya, nunca volverá ese sonido enlatado del altavoz interno (el de los altavoces es menos primitivo) y tampoco ese tedio nostálgico de manejar una aventura gráfica sólo con el teclado (no teníamos ratón). Bueno, la verdad es que eso último se puede hacer, pero prefiero usar ratón. El nivel de nostalgia no compensa el del tedio, en este caso.

[Theme of the Month] Those wonderful years (part 2)

Las enseñanzas de La Princesa Mononoke

By Serenion 

Dudaba sobre cómo terminar este tema del mes. ¿Un cierre o hablar de algo? Pero hoy Netflix me lo ha puesto fácil. Porque mi hija quería ver Totoro. Como todos los días del mundo. Mi casa es una oda a My neighbor Totoro. Peluches, juguetes ¡hasta mi gata se llama Totoro! Pero hoy dije no. Hoy quiero rememorar mi infancia ghibliana. Así que hemos puesto La Princesa Mononoke. Quizás a muchos os suene a no tan lejano, pero hablamos de una película que tiene la friolera de 25 años. Una oda a la naturaleza, al cambio y a lo efímero de la vida. Una película que con su música, su arte y su mensaje me revuelven el alma cada vez que la veo. Un ejemplo de aquello que en mi infancia me caló y que a día de hoy llevo por bandera. Voy a aprovechar para daros un mensaje que espero que os cale. Pero no me extenderé: Tempus fugit amigosTempus fugit.

[Theme of the Month] Those wonderful years (part 2)

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