
Frankenstein (el moderno Prometeo) es uno de los libros que más adaptaciones cinematográficas ha tenido, en parte por el enorme éxito de la versión de 1931, donde Boris Karloff interpretaba al monstruo. Dicha película no sólo introdujo al monstruo de Frankenstein en la cultura popular (donde casi siempre es representado con el diseño que tenía e en ese largometraje), sino que también catapultó la obra escrita por Mary Shelley a la fama.
Son muchos los que hemos leído el libro tras disfrutar de alguna adaptación de Frankenstein, para darnos cuenta de lo poco que tienen que ver las películas con lo que Mary Shelley escribió, pues en la mayoría de ocasiones, las películas representan un monstruo totalmente distinto, omiten sucesos importantes y cambian totalmente la historia, siendo solo unas pocas las que se atreven a acercarse al material original buscando fidelidad.
Uno de los mejores ejemplos tiene que ver con la novia de Frankenstein. En el libro, el monstruo intenta forzar a su creador a que le cree una compañera para no estar solo en el mundo. El doctor Frankenstein empieza el proceso de crear a la novia, pero tras pensarlo mejor, decide que no debe hacerlo yla novia nunca llega a existir.
Esa pequeña mención a una posible compañera del monstruo que jamás llegó a existir despertó la imaginación de alguien dentro de Universal Pictures y terminó convirtiéndose en la película La novia de Frankenstein (1935) que no solo tuvo un éxito atronador, sino que incluso está considerada como una de las mejore secuelas jamás hechas. Igual que sucedió con el monstruo, la novia entró por la puerta grande, lo cual tiene mucho mérito, pues su aparición en la película es de apenas unos pocos minutos y prácticamente no hace nada.
La novia de Frankenstein es un concepto tan ligado al monstruo de Frankenstein que es difícil separarlos, de manera que incluso en películas que intentaron ser fieles al libro (como Mary Shelley’s Frankenstein de 1994) decidieron introducir al personaje, aunque no fuese necesario.

Dentro del universo de los monstruos clásicos del celuloide, es innegable que la popularidad de la novia de Frankenstein es muy grande, llegando a sobrepasar a otros personajes femeninos mucho más profundos e interesantes (como la Condesa Zaleska, protagonista de La Hija de Drácula) por mucho.
Generalmente, se usa a este personaje como complemento del monstruo, pero rara vez se le da el peso equitativo o superior a él, así que, cuando vi que habían estrenado una película llamada The Bride! (¡La novia!), donde una versión de ese personaje era la protagonista de la historia, tuve cierta curiosidad, que aumentó al ver que contaba con actores de cierto renombre que no esperaría encontrar en una película relacionada con Frankenstein como Christian Bale, Jessie Buckley o Penélope Cruz
Esta particular película empieza con Mary Shelley hablándonos desde la tumba, lo cual provoca que una mujer llamada Ida, que en ese momento se encuentra tonteando con un par de mafiosos, empiece a actuar de manera rara, balbuceando y moviéndose a espasmos, lo cual provoca que la saquen del local y la dejen en un callejón donde, lamentablemente, sufrirá un accidente fatal.

La siguiente escena nos presenta al monstruo de Frankenstein, quien lleva vivo un siglo, y en ese tiempo ha aprendido cómo mezclarse con los humanos pese a su aspecto. El monstruo, que ahora se hace llamar Frankenstein (al fin y al cabo es el apellido de su “padre” y también es como todo el mundo lo conoce) recurre a Cornelia Euphronius, una científica que ha publicado obras en las cuales habla sobre sus experimentos reanimando cadáveres de animales. El monstruo está cansado de estar solo, y le suplica a la doctora que le cree una compañera, algo que, pese al rechazo inicial, la doctora hará por pura curiosidad.
El cadáver de Ida será el idóneo para el plan, pues es muy reciente. El experimento parece funcionar, aunque a partir de ahí, nada sale según lo previsto. Ida está desorientada, no sabe quién es, ni qué hace ahí y ni siquiera sabe que está muerta. El monstruo de Frankenstein intentará calmarla y convencerla de que es su novia, pero ella prefiere actuar por libre y empieza una persecución entre un monstruo que quiere pasar desapercibido y su novia, que quiere que todo el mundo note que está ahí, lo cual provoca que ambos llamen la atención y terminen siendo perseguidos por la policía.

Conforme pasan tiempo juntos, se crea una relación entre ambos, pues ella encuentra consuelo en los falsos recuerdos que el monstruo le cuenta de ambos, y él tiene por fin a una persona que esté a su lado. Obviamente, tras varios encontronazos con la policía, la pareja está en el punto de mira, pues no solo la mafia busca a Ida al comprobar que está “viva”, si no que también hay un par de detectives que les siguen la pista.

The Bride! (¡La novia!) es una película que puede resultar difícil por momentos, ya que hay algunas cosas que no entiendo por qué han sido incluidas, cuando se podían haber hecho de otra manera (por ejemplo la “implicación” de Mary Shelley, o que no sepamos nada de la doctora Euphronius pero luego resulte que ella era una “experta en la materia”).
El personaje de la novia tiene un nivel de desorientación exagerado (pero también similar a la novia de Frankenstein de los años 30), lo cual puede resultar tan cómico, como molesto. Sin embargo, su errática conducta, es la que mueve la película, que dicho sea de paso, está pensada en señalar la objetificación de las mujeres y su menosprecio por la sociedad, algo que la película muestra de diferentes maneras y con varios personajes (todos utilizan a Ida, tanto los mafiosos, como el monstruo, como la doctora e incluso la policía; la detective es ignorada por sus compañeros y el monstruo se sorprende al ver que el científico al cual busca, es una mujer).

La película tiene momentos increíblemente disfrutables, que casualmente suelen ser los que incluyen a la pareja de monstruos disfrutando de la vida y mezclándose con la gente. Pero el resto de la película, tiene momentos en los cuales crees que hay escenas que faltan y otras que sobran (o al menos esa fue mi percepción).
The Bride! Es una película algo difícil de recomendar, pues seguramente haya gente que la odie solo por su enfoque. Pero estoy seguro que muchos también agradecerán que se haya salido de la norma (al menos en lo que adaptaciones de Frankenstein se refiere) y sea una película gamberra que cambia de tono constantemente y que en un momento dado te hace preguntarte qué es lo que sucederá a continuación. No porque la historia sea complicada, sino porque queda claro que, a la hora de hacer el guion, no se preocuparon en buscar una lógica o realismo, cualquier cosa puede pasar en cualquier momento y, sinceramente, creo que ese es uno de los encantos de la película.

Curiosidades de la película
- El inicio tiene similitudes con La novia de Frankenstein (1935) pues ambas muestran a Mary Shelley hablando de su libro y de cómo tenía planes para el personaje de la novia, que nunca se llevaron a cabo.
- Christian Bale tenía que pasar unas 6 horas en maquillaje para convertirse en el monstruo, Jessie Buckley unos 90 minutos para ser la novia.
- La escena musical es un homenaje a la película Young Frankenstein de Mel Brooks, donde el monstruo y su creador bailaban y cantaban la canción Putting On the Ritz
