Poster de Evil Dead Burn

[HorrorScience] Evil Dead Burn convierte una reunión familiar en la pesadilla más sangrienta de la saga

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Tiempo de lectura: 7 minutos
Portada de Evil Dead Burn
Fecha de lanzamiento
08/07/2026
Dirección
Sébastien Vaniček
Guión
Sébastien Vaniček, Florent Bernard
Reparto
Souheila Yacoub, Tandi Wright, Hunter Doohan, Luciane Buchanan, Erroll Shand, Maude Davey, George Pullar

La saga Evil Dead lleva más de cuarenta años demostrando que siempre hay una vuelta de tuerca más que darle a la misma idea: un grupo de personas, una cabaña aislada, un libro que jamás debió abrirse. Evil Dead Burn, la sexta entrega de la franquicia y la primera dirigida por el francés Sébastien Vaniček (responsable de Vermines/Infested), toma esa fórmula ya clásica y la traslada al terreno todavía más incómodo de una familia disfuncional obligada a convivir en pleno duelo, con Sam Raimi y Robert Tapert nuevamente como productores y Bruce Campbell y Lee Cronin como productores ejecutivos.

Una pesca que ningún fan de la saga va a tomar a la ligera

La película arranca con una escena que cualquiera que haya visto Evil Dead Rise va a reconocer de inmediato: dos amigos pescando tranquilamente en un lago, algo que funciona como guiño directo y a la vez como advertencia de que nada bueno está por venir. Esa introducción sirve para presentar a Jessica, una Deadite que ya viene cargando la posesión desde algún punto anterior a los hechos centrales de la trama, y que tras acabar con los pescadores se cruza en el camino de Will Price, un hombre que discute violentamente con su esposa Alice y termina manejando borracho, chocando contra ella. Mientras Will arde vivo dentro del auto, Jessica recita un pasaje del Necronomicón y transfiere la posesión demoníaca directamente a su cuerpo, sellando su destino incluso antes de que llegue a morir del todo.

Un funeral que termina siendo apenas el comienzo

Tiempo después, la familia Price se reúne para despedir a Will: su viuda Alice, su hermano Joseph, la novia de este, Thya, sus padres Susan y Edgar, y la abuela Polly. Desde el arranque de esta reunión queda clarísimo que hay heridas familiares que llevan mucho tiempo sin cerrar: Susan y Edgar culpan abiertamente a Alice por el accidente que mató a su hijo, y ella se siente cada vez más aislada dentro de un grupo que nunca terminó de aceptarla del todo. Antes de que el cuerpo de Will sea cremado, Edgar decide visitarlo a solas, y ese gesto de despedida se convierte en el primer gran quiebre de la película: el cadáver poseído de Will rompe el ataúd, quema a su propio padre y acaba con la vida del encargado del crematorio.

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De regreso en la casa del lago de la familia, mientras Edgar empieza a sucumbir lentamente a su propia posesión, Joseph se refugia en el ático investigando las notas que dejó su abuelo Benjamin, un hombre que según Susan «no era buena persona» y que, según revelan sus grabaciones, formaba parte del Círculo de los Sabios: el mismo grupo que originalmente leyó los pasajes del Necronomicón que desataron los eventos de la primera película de la saga, allá por 1981. Entre esos papeles, Joseph encuentra la Daga Kandariana, un arma que, según la investigación de su abuelo, sería capaz de destruir a los Deadites de manera definitiva, un objeto que cualquier fan de la franquicia va a reconocer enseguida como guiño directo a Evil Dead II.

Evil Dead Burn

Una cena familiar que se convierte en masacre

La tensión explota durante una cena que arranca como cualquier reunión incómoda entre parientes que no se soportan del todo, y termina con Edgar apuñalando al perro de la familia, Max, antes de colapsar por completo. Joseph y Thya intentan llevarlo de urgencia al hospital, pero en el camino Edgar, ya completamente poseído, mutila las manos de Thya y la asesina, provocando un choque del que Joseph apenas logra escapar con vida. De vuelta en la casa, Alice se topa por casualidad con toda la investigación de Benjamin sobre el Necronomicón, y en un momento de tensión que mezcla perfectamente el terror con el humor negro tan característico de la saga, llega a empezar a leer en voz alta uno de los pasajes del libro antes de frenarse justo a tiempo. Lo que sigue es una escalada constante: un Max poseído la ataca, obligándola a defenderse, y poco después Thya reaparece convertida en Deadite, encerrada primero en el sótano de la casa antes de manipular a la abuela Polly para conseguir que la deje salir. A partir de ahí, la familia entera queda atrapada en una lucha por sobrevivir dentro de su propia casa, con cada vez menos posibilidades de que alguien salga ileso, y ese tramo final preferimos dejarlo sin contar para quien todavía no la vio.

Una entrega que apuesta todo al exceso, con un guion que queda en segundo plano

Lo que más rescato de Evil Dead Burn es la puesta en escena de Vaniček: hay angulaciones de cámara y movimientos realmente virtuosos, y un despliegue de gore y violencia que no le esquiva a ninguno de los excesos que uno espera de esta saga, con momentos que te hacen preguntar en voz alta «¿Cómo hicieron esta escena?» más de una vez. Es cierto que el guion no es lo más inspirado de la franquicia, apoyándose bastante en la fórmula ya conocida de un grupo de personas defendiéndose como pueden dentro de una casa aislada en el medio de la nada, y que en la comparación con las películas originales de Raimi esta nueva camada de entregas se siente más industrial y calculada, menos artesanal y desfachatada. Pero dentro de esos límites, Evil Dead Burn cumple exactamente lo que promete: es probablemente la entrega más intensa y sangrienta de toda la saga hasta la fecha, y el vínculo familiar roto que atraviesa toda la trama le da un peso emocional extra a una fórmula que, cuarenta años después, todavía encuentra maneras de sorprender.

Evil Dead Burn

Curiosidades de Evil Dead Burn

  • La escena de pesca que abre la película es un guiño directo a Evil Dead Rise (2023), pensado específicamente para que los fans de esa entrega la reconozcan de inmediato.
  • La Daga Kandariana que Joseph encuentra entre las pertenencias de su abuelo es una referencia directa al arma introducida originalmente en Evil Dead II.
  • Los diarios de Benjamin Price revelan que perteneció al Círculo de los Sabios y que fue asociado del profesor Raymond Knowby, el arqueólogo que desenterró el Necronomicón en las ruinas del Castillo Kandar en la primera película de la saga, de 1981.
  • Entre los papeles de Benjamin aparece incluso un recorte de diario que hace referencia al incendio de la cabaña de la película Evil Dead de 2013, conectando así distintas puntas de la mitología de la franquicia.
  • El grabador de cinta utilizado por Benjamin en sus registros es un Panasonic Solid State RQ-706S, el mismo modelo que aparece en Evil Dead original y en su secuela.
  • El rodaje principal se realizó íntegramente en Nueva Zelanda, entre julio y octubre de 2025, con Philip Lozano como director de fotografía.
  • La banda sonora estuvo a cargo del dúo francés Double Danger, que ya había trabajado previamente con Vaniček en su película Vermines (conocida internacionalmente como Infested).
  • La película incluye dos escenas post-créditos que dejan entrever hacia dónde podría dirigirse la línea temporal actual de la saga, mientras que la siguiente entrega confirmada, Evil Dead Wrath, será una precuela ambientada en 1972 dirigida por Francis Galluppi.

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