[Reseña] Planeta Manga y MANGA ISSHO: Las revistas de manga español y europeo

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Como he indicado hasta la saciedad en mis artículos, hubo un tiempo en el que en España llegó a haber muchas revistas de tebeos. Ya en el franquismo tuvimos las revistas intantiles/juveniles Pulgarcito y su escisión Tío Vivo (poco después reabsorbido por Bruguera), y la algo más madura DDT. Desde la Transición, además, hubo un boom de revistas adultas, sangrientas, gamberras, eróticas y soeces, con El Víbora como la más famosa y longeva de ellas. Y es que este buque insignia del cómic underground español cerraría en 2005, pasadas las décadas malditas de los 80 y 90 en la que fueron cerrando una tras otra revistas y editoriales enteras de tebeos de distinta clase y demografía. Hoy sólo queda un decadente El Jueves, que ha perdido su carácter semanal fruto, en buena medida, de un viraje sectario en su línea política que le ha separado de muchos de sus lectores tradicionales.

Esta debacle fue una muy mala noticia para la industria española. Al fin y al cabo, las revistas son semilleros de autores noveles, un paraguas en el que desarrollar su carrera sin tener que pasar por la travesía del desierto de la autopublicación.

Es por eso que me llama tanto la atención la existencia de Planeta Manga. Esta revista nació en 2019, es decir, mucho después del apocalipsis de las revistas españolas que acabo de describir. Si esta fecha fue llamativa, lo fue todavía más su longevidad. Lejos de desaparecer sin pena ni gloria como pasó con el experimento de La Resistencia de Dibbuks (que arrancó en 2016 y puso el cierre sólo tres años después con tan sólo 10 números) o el intento de relanzamiento de El Víbora (ni siquiera sobrepasó su primer año, 2020, con 6 números), Planeta Manga perduraría hasta hoy.

Desde 2019 a 2024, Planeta Manga publicó decenas de historias, una larga lista de autores (siendo Santi Casas y Blanca Mira algunos de los más destacados) y géneros y demografías de todo tipo. Esto se debe a que, a diferencia de las revistas japonesas que suelen volcarse en un público concreto, comprende todo tipo de demografías, tanto shonen (chicos adolescentes), shojo (chicas de dicha edad), seinen (adulto), yuri (romance lésbico) y yaoi (romance gay). Esto hace que la variedad de estilos e historias sea muy grande y que, aunque cada cual pueda tener su predilecto, puede abarcar a un público bastante amplio, además de aquellos que busquen esa variedad.

[Reseña] Planeta Manga y MANGA ISSHO: Las revistas de manga español y europeo
Último número de la primera etapa de Planeta Manga

Por si esto fuera poco, a finales de 2024 decidieron dar por cerrada esta primera etapa y reiniciar la numeración, lo que en el mundo de las revistas de tebeo español se conocía como segunda época (la edad de oro de Pulgarcito, sin ir más lejos, fue esa segunda época), lo cual a mí personalmente me parece un acierto. Y esto se debe al propio formato de estas revistas de manga. Aunque hay historias autoconciencias, el esqueleto de este tipo de publicaciones son las historias seriadas. Aunque esto ayuda a fidelizar a los lectores (que esperan con ansias al siguiente número para conocer la continuación de sus historias favoritas), los nuevos pueden sentirse bastante perdidos. Eso fue lo que me disuadió de hacerme con la revista hasta el reinicio.

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[Reseña] Planeta Manga y MANGA ISSHO: Las revistas de manga español y europeo
Primer número de la «segunda época» de Planeta Manga.

Y es que esta segunda época trajo una abrumadora mayoría de series nuevas, con la excepción de la veterana Gryphoon de Luis Montes, que en el número uno de la nueva numeración iba por el capítulo 21 y cuyo debut coincidió con el de la propia revista (tendré que pillarme los tomos recopilatorios para enterarme de algo).

Hasta ahora, han sido publicadas las siguientes series:

  • Aten (Drawill). Un shonen de aventuras y peleas ambientado en un Egipto ucrónico de aspecto futurista. La joven Sira se adentra en una antigua pirámide con una esfera mágica en mano para intentar resucitar a la momia de Rhim-Vu-Sil, un antiguo héroe egipcio, para que ayude en su lucha contra su tiránico faraón.
  • Haven Eyes (Gemrine). Un yaoi protagonizado por Igashu, un hombre-pájaro que, tras ser derribado por una tormenta, conocerá a un humano (de aspecto bastante femenino, lo tomé en un principio por una mujer) llamado Awan. Este último está condenado a permanecer en el lago tras haber sido la ofrenda humana contra la Calamidad Negra. En el número 2 estuvo su último capítulo publicado hasta la fecha, y nada se ha vuelto a ver desde entonces.
  • Maldito (Santi Casas). Un seinen histórico ambientado en la Reconquista. Cuenta la historia de un conde que, en su desesperación tras haber sido derrotado en batalla por un poderoso ejército musulmán, se encomendó a una especie de súcubo para dar la vuelta a la contienda. Algo que, a juzgar por su cadavérico estado antes del flashback, por algún motivo no terminó bien. Me parece la obra con más identidad propia de todas, pues aunque la Reconquista es un tema que en la época de Franco estaba hasta en la sopa, ha caído casi en el olvido en nuestros días.
[Reseña] Planeta Manga y MANGA ISSHO: Las revistas de manga español y europeo
Aten, la aventura en un Egipto ucrónico, fue una de las series que constituyeron la carta de presentación de esta nueva etapa.
  • Midnight Serenade (Toni Caballero). No sé muy bien en qué categoría encajaría (¿seinen, quizás?). Este manga paranormal trata de un grupo de punk formado por tres chicas adolescentes que lucha por hacerse un nombre en el mundillo musical. Cuando comience una ola de misteriosos apagones y Carol empiece a vislumbrar unas difusas visiones demoníacas, comprenderemos que algo siniestro está por suceder.
  • Amor en Píxeles (guion de Blanca Mira y dibujo de Clara Martínez). Un shojo nostálgico que nos traslada a la década de los 2000. Al estilo Cómo conocí a vuestra madre, Maddi relata a sus dos hijos la cadena de eventos que la llevaría a conocer a su progenitor, con clásicas salas de chat y juegos online masivos estilo World of Warcraft de por medio.
  • Awaken (Andrea Dalia). Otro shonen de peleas. Esta serie es la más reciente, por lo que sólo cuenta con un capítulo. La acción se desarrolla en Arthemus City, el último reducto de la humanidad en un mundo dominado por los monstruos. El indómito Jun y su amiga Hana se disponen a enfrentarse a una prueba para demostrar que son dignos de la magia elemental. Si son aptos, podrán unirse a la defensa de la ciudad, pero es una incógnita qué le sucederá si fracasan…

Por si no fuera suficiente con una, la propia Planeta DeAgostini sacaría pocos meses después una segunda revista de manga en español. Se trata de MANGA ISSHO, la cual es casi el triple de extensa que Planeta Manga, con más de 300 páginas, alrededor de 20 autores europeos y unas 15 historias por número.

El salto cualitativo de ISSHO con respecto a Planeta Manga es muy importante, pues es fruto de la cooperación entre la editorial española, la alemana Altraverse, la francobelga Kana y la italiana Star Comics. Esto hace que participen el el proyecto autores de todos esos países y, debido a la gran cantidad de nombres, tenemos una asombrosa variedad de géneros, demografías y estilos artísticos que da cuenta de lo variado que puede llegar a ser el manga más allá de su aparente uniformidad.

[Reseña] Planeta Manga y MANGA ISSHO: Las revistas de manga español y europeo
Primer número de Manga ISSHO.

Ya hemos visto las principales virtudes de estas revistas. Los puntos débiles están en su periodicidad irregular y el poco recorrido de sus series. El primero afecta en especial a Planeta Manga y el segundo (aunque no sólo) a ISSHO.

Por lo que se refiere a Planeta Manga, entre el primer y el segundo número mediaron cuatro meses. Entre el segundo y el tercero, tres. La cosa pareció agilizarse entre el tercero y el cuarto, con sólo dos meses entre medias, pero pasaron de nuevo cuatro meses entre el cuarto y el quinto. Eso sí, si se cumple la fecha prevista, el número 6 lo tendremos en julio, sólo dos meses después del quinto. Parece que en verano se acelera el ritmo, pero pega un frenazo entre principios y finales de año (en las dos ocasiones que hubo que esperar cuatro meses son los de diciembre a abril de 2024 y 2025 respectivamente). ISSHO, por su parte, oscila entre los dos y los tres meses (el número 6 lo publicarán mañana mismo).

Con respecto al poco recorrido de las series, me parece el principal talón de Aquiles de MANGA ISSHO. La inmensa mayoría son autoconclusivos, y el resto cuentan con dos o, como muchísimo, tres capítulos, lo cual es una pena, pues muchas de sus historias son muy atractivas tanto en planteamiento como en estilo gráfico y me hubiese gustado que hubiesen tenido más desarrollo. Esto tiene la ventaja de que está abierto a un flujo continuo de nuevos lectores, aunque la falta de series con gancho podría dificultar retenerlos, aunque sólo sea en parte.

[Reseña] Planeta Manga y MANGA ISSHO: Las revistas de manga español y europeo
Me hubiese gustado ver más capítulos de Scho Djinn (Mx. Loboto). Su dibujo es muy llamativo y los monstruitos recuerdan a Pokémon y Digimon.

Planeta Manga, en su segunda época, tampoco está exento de eso (a excepción de la veterana Gryphoon, claro), aunque no de forma tan exagerada. Me ha fastidiado ver que, en el avance del número 6, anunciaban que se acercaba el desenlace de Aten, pese a contar con sólo seis capítulos (hubo capítulo doble en el número 5). Midnight Serenade, por su parte, también va a terminar pese a sus pocos capítulos, y lo peor es que no podremos ver el final salvo que compremos el tomo recopilatorio (lo cual me parece una guarrada). Por su parte, no hubo capítulo de Maldito en el 5.

De todos modos, la espaciada periodicidad haría que nos hiciésemos viejos esperando que las series avanzasen un mínimo.

[Reseña] Planeta Manga y MANGA ISSHO: Las revistas de manga español y europeo
Espero que vuelva pronto Maldito, esa especie de anti-Guerrero del Antifaz sobrenatural.

Con más de un año de recorrido y cinco números cada una puedo hacer un veredicto de lo que tenemos hasta ahora. Ambas ofrecen variedad de historias, con estilos de lo más variados (y más ISSHO con sus más de 300 páginas), aunque el escaso recorrido de muchas de ellas y lo espaciado de las publicaciones es un inconveniente (suelo olvidar lo que pasó de una a otra, del tiempo transcurrido entre un capítulo y el siguiente). A cambio, hace que el precio a pagar salga a cuenta, 4,95 y 6,90 para Planeta Manga e ISSHO respectivamente.

Por lo demás, la fidelidad al formato japonés hasta un nivel exacto se manifiesta en la lectura de izquierda a derecha, las portadas y contraportadas invertidas, el blanco y negro de sus páginas y, en el caso de Planeta Manga, de las tiras cómicas en vertical de la mascota Pingüi, dibujados por Santi Casas.

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