[Jugando a…] Shin Megami Tensei V: la versión original del juego al estilo Pokémon en un mundo apocalíptico

📖 Tiempo de lectura: 18 min
Plataforma
Nintendo Switch
Desarrollador
ATLUS
Distribuido por
Nintendo
Género
RPG por turnos
Año
2021

Aquellos que crecimos con los juegos de Pokémon nos encontramos con un problema: éstos no lo hicieron con nosotros. Si bien es cierto que es comprensible (su público objetivo es el que es), algunos seguimos queriendo disfrutar lo mejor que ofrecía la franquicia, pero adaptada a nuestras preferencias de adultos, en particular en lo que se refiere a dificultad y a historia. Y no es que pidamos mucho; unas mecánicas más desafiantes y una trama más elaborada es todo lo que necesitamos para permanecer enganchados a ese tipo de juegos.

Evidentemente, esto no es algo que nos vaya a ofrecer Nintendo ni The Pokémon Company. De hecho, están haciendo justo lo contrario: cada entrega es más facilona que la anterior. Por lo tanto, debemos buscar fuera de dichas compañías, ya sea por medio de fangames o por títulos de otras compañías con mecánicas análogas. En e primer caso ya vimos el caso del satírico y políticamente incorrecto Pokémon Iberia de Eric Lostie. Con respecto al segundo, también analicé Ni No Kuni: La ira de la bruja blanca, el cual, si bien su remake de Switch y PS3 se distanció de la saga de los monstruos de bolsillo al cambiar el sistema de combate del original de DS (el combate por turnos fue reemplazado por uno más parecido a juegos como el de la saga Xenoblade), mantenía muchos otros paralelismos. Otro ejemplo de este segundo grupo de títulos sería Shin Megami Tensei V, el cual analizaré en el presente artículo.

La historia de Shin Megami Tensei V comienza en el Tokio del mundo real. Nos ponemos en la piel de un estudiante anónimo de instituto (al cual podemos personalizar su nombre y apellidos) que acude a clases como todos los días. No obstante, lo que nos podría llegar a parecer una especie de juego de simulación estudiantil comienza a mostrarnos ciertas pistas inquietantes. Aquí y allá se forman corrillos de compañeros de clase intranquilos por las noticias de avistamientos de criaturas extrañas e incluso de desapariciones de personas. Lo cosa parece tan alarmante que la mayoría no se atreven a recorrer en solitario el camino hacia la residencia de estudiantes, por lo que muchos buscan ir en grupos.

Imagen de [Jugando a…] Shin Megami Tensei V: la versión original del juego al estilo Pokémon en un mundo apocalíptico
Ya no es seguro volver solo del instituto.

Aunque en un primer momento encontramos dificultades para encontrar compañía, finalmente acabaremos yendo con el formal Yuru Atsuta, su tímida hermana Miyazu y la amable Tao Isonokami, amiga de ésta. Cuando todos juntos llegan a la estación de Shinagawa ven que está cerrada debido a otro de aquellos sucesos paranormales, lo cual nos fuerza a tomar una ruta alternativa: el túnel peatonal de Takanawa. Allí nos topamos con el atolondrado Ichiro Dazai (otro personaje que tendrá peso en la trama) intentando grabar a los misteriosos monstruos, pero, súbitamente, un terremoto provoca que nuestro personaje pierda el conocimiento.

Al despertar, veremos que todo ha cambiado. Tokio ha dejado de existir como tal. Un entorno desértico parece haber engullido sus ruinosas calles, multitud de elementos extraños han surgido de la nada y ángeles y demonios están enzarzados en una pelea a muerte. Justo cuando pareciera que ha llegado nuestro fin, un extraño individuo salva al protagonista. Al fusionarse con éste, su apariencia cambia por completo. Nos hemos convertido en un Nahobino, la “forma original de los dioses”, en palabras de aquel misterioso personaje. ¿Podremos sobrevivir a aquella especie de Apocalipsis?

Imagen de [Jugando a…] Shin Megami Tensei V: la versión original del juego al estilo Pokémon en un mundo apocalíptico
¿Qué le ha ocurrido a Tokio?

Para que el gran público me entienda, podría decir que Shin Megami Tensei V es una especie de fusión entre Pokémon y Darksiders (aunque, en realidad, esa franquicia precede a ambas, remontándose la primera entrega a los tiempos de la NES, y ésta a su vez se inspira en una novela publicada todavía antes). El mundo de los humanos ha sido hecho añicos por la confrontación entre las fuerzas de la luz y de la oscuridad, y multitud de engendros grotescos pululan por unos parajes devastados donde sólo quedan ruinas de la civilización que ha dejado de existir. En todo caso, la situación terminará siendo menos maniquea de lo que parece en un primer momento, pues ni los buenos serán tan buenos ni los malos tan malos. En este caso, porque cada facción tiene sus propios objetivos que cree correctos, con sus pros y sus contras, y llegado el momento tendremos que tomar partido por una de ellas, algo que es habitual en la franquicia.

Aunque, como ya he mencionado, la saga es anterior a Darksiders, hay muchas cosas que me recuerdan a ésta. Por ejemplo, además de lo mencionado, en ambos está la figura de un tétrico mercader. Si en los juegos de los Jinetes tenemos al esquelético Vulgrim, en el juego de Altus es Gustave, una especie de momia viviente que parece sacada de las ruinas del Perú, quien nos venderá toda una suerte de artículos a cambio de macca, la moneda del juego. No en vano su tienda se llama la Guarida del Cadáver.

Por su parte, los demonios es uno de los paralelismos con Pokémon. En este caso no los capturaremos, sino que habremos de convencerlos para que se unan a nuestro equipo. Para ello deberemos dar las respuestas correctas si no queremos que nos ataquen o huyan. Pero incluso si acertamos en todas, es muy probable que nos pidan bastante dinero y otros objetos valiosos. Al no conocer la saga, ignoro cuántos demonios son nuevos con respecto a sus predecesores, pero sí que puedo afirmar que los fans encontrarán a muchos viejos conocidos.

Imagen de [Jugando a…] Shin Megami Tensei V: la versión original del juego al estilo Pokémon en un mundo apocalíptico
Antes de comenzar las negociaciones, debemos responder correctamente para que el demonio se vulva receptivo (a veces también tendrá mucho que ver el ciclo de la luna).

Los escenarios son otro elemento digno de mención en Shin Megami Tensei V. Aunque no entra dentro de la categoría de los mundos abiertos, están llenos de recovecos por explorar y, de hecho el juego nos incentiva a hacerlo. Hay múltiples ítems que no pueden adquirirse en la tienda del bueno de Gustave (o son muy caros), distintos NPCs aguardando hablar con nosotros para pedirnos ayuda (las clásicas misiones secundarias que reportan experiencia, dinero y/u objetos como recompensa) y, sobre todo, doscientos Miman que se hallan esparcido a lo largo de los mapas. Gustav nos dará una jugosa recompensa por cada cinco de esos simpáticos duendecillos que encontremos cada vez que visitemos su tienda, a lo que se le suma una modesta cantidad de puntos de gloria que obtendremos automáticamente, cuya utilidad explicaré más adelante.

Cada elemento se encuentra debidamente señalizado en el mapa, pero eso no lo volverá mucho más fácil. Conforme avancemos en el juego, el diseño de los escenarios se irá enrevesando hasta volverse tediosos, con múltiples sinuosidades y bifurcaciones y desniveles que hará más complicado orientarse. Vamos, que no nos llevará de la mano como ocurría en Xenoblade Chronicles 3, The Witcher 3 o, hasta cierto punto, en Red Dead Redemption, donde hasta nos marcaban en el mapa la ruta a seguir. Afortunadamente, los puntos de viaje rápido (son más que eso, pero eso ya lo veremos) no están muy lejos los unos de los otros, aunque se irán espaciando a medida que nos acerquemos al final del juego.

Para cerrar este apartado, debo mencionar el cómodo sistema de control a la hora de correr. En lugar de mantener pulsada la palanca de dirección como ocurría en Darksiders III (lo cual es terriblemente cansado para el pulgar) o incluso mantener presionado un motón en concreto, basta con pulsar una sola vez los controles ZL y ZR. Sin duda, es el sistema más eficiente con el que me he topado hasta la fecha.

Imagen de [Jugando a…] Shin Megami Tensei V: la versión original del juego al estilo Pokémon en un mundo apocalíptico
Los escenarios se irán enrevesando cada vez más.

Ahora bien, los combates siguen siendo el meollo de Shin Megami Tensei V. En líneas generales, podemos decir que es más intuitivo que otros exponentes del género (aunque se complique en otros apartados), sin árboles de habilidades ni tantas subcapas en los combates y en las mejoras estadísticas. El que inicia el turno no sólo depende del nivel que tenga el rival, pues si logramos golpearlo por la espalda comenzaremos nosotros aunque el suyo sea superior.

Una vez en combate, entramos en el clásico sistema de debilidades, fortalezas y resistencias. Tanto el nahobino como los demonios (ya sean aliados o enemigos) tienen ataques que pueden ser de hasta ocho elementos diferentes: físico, fuerza, hielo, fuego, eléctrico, luz y oscuridad, además de los ataques todopoderoso y movimientos de refuerzo (mejoras estadísticas de aliados, empeoramiento de las de los enemigos, bloqueo de ciertos tipos de ataques…), de cambio de estado (sueño, confusión, sello y encanto) y los curativos. Al mismo tiempo, pueden ser vulnerables a éstos o tener varias modalidades de resistencias. Lo más habitual es que bloqueen alguno de dichos elementos o que los resistan (es decir, que vean reducido su daño significativamente), pero también los habrá que absorban el daño regenerando puntos de vida o reflejen el ataque para que dañe al rival, creando así un abanico de posibilidades más rico que en Pokémon,

En cuanto a las estadísticas, éstas son fuerza (potencia de los ataques físicos), vitalidad (equiparable a la defensa), magia (poder de los ataques mágicos), agilidad (evasión y precisión) y suerte (eventos favorables en batalla). Por cada nivel se incrementarán algunas de ellas por defecto y, en el caso del nahobino, podremos elegir a cuál asignar un punto extra. Además, el luchador se verá condicionado por su potencial en ciertos elementos o habilidades y resistencias y vulnerabilidades a determinados cambios de estado. Como de costumbre, cada ataque consume una cantidad viable de puntos de maná salvo los ataques normales.

Imagen de [Jugando a…] Shin Megami Tensei V: la versión original del juego al estilo Pokémon en un mundo apocalíptico
La interfaz nos facilita saber de antemano el efecto que tendrá el ataque (siempre que tengamos los datos del demonio).

Sin Megami Tensei V es un RPG exigente. Los combates podrán llegar a ser duros, pues en cada pantalla el nivel de los enemigos rasos dará un salto significativo y los jefes finales tendrán ataques devastadores o, al menos, molestos o problemáticos. Por lo tanto, habremos de montar una estrategia sólida en lugar de actuar a lo loco, a pesar de lo cual es posible que terminemos muriendo más de una vez.

Eso sí, también contaremos con un par de herramientas de lo más útiles, ambas disponibles en Mundo de Sombras (en el mismo lugar que los puntos de viaje rápido o la Guarida del Cadáver). Una de ellas es la fusión de esencias. Básicamente, las esencias son el conjunto de habilidades de un demonio, pero también sus resistencias y debilidades. Cuando obtenemos la esencia de un demonio, podemos usarla en el nahobino o en otro demonio y seleccionar una o varias de las habilidades que nos interesen. Otra opción (pues no pueden hacerse ambas cosas al mismo tiempo) es la de heredar sus resistencias y debilidades, aunque esto sólo puede hacerlo el nahobino. Esto es crucial, pues supondrá la diferencia en que el combate contra un jefe sea llevadero o un auténtico infierno (si, por ejemplo, éste abusa de los ataques elemento rayo y somos débiles a éste, podemos darnos por muertos, por lo que tendremos que buscar una esencia con inmunidad a dicho elemento).

Otra utilidad de Mundo de Sombras es la del aprendizaje de milagros. Para desbloquearlos debemos derrotar a los guardianes de los abscesos (los cuales están más que bien señalizados en el mapa) y si queremos obtenerlos debemos acopiar puntos de gloria que pueden obtenerse encontrando Miman, artefactos repartidos por el mapa o cristales de gloria grandes y pequeños. Las ventajas que ofrecen son muchas, tanto en combate como en otros aspectos del juego. Tantas, que no puedo detallarlas aquí.

Imagen de [Jugando a…] Shin Megami Tensei V: la versión original del juego al estilo Pokémon en un mundo apocalíptico
Este milagro permitirá que el demonio pueda ampliar el número máximo de habilidades y ventajas pasivas de los demonios.

Todas estas ventajas que adquiramos no sólo servirán para que nuestros ataques reciban un extra de efectividad o para protegernos de los que nos propine el contrario. En Shin Megami Tensei V, la gestión de los movimientos será fundamental gracias al sistema de bonificaciones y penalizaciones. Cada turno se compone de un máximo de cuatro movimientos (uno por luchador, pues podemos tener hasta tres demonios en combate con su respectivo movimiento, aunque en el bando enemigo eso puede cambiar). Cuando propinamos un golpe crítico o éste se basa en un elemento que explota una vulverabilidad seremos recompensados con un movimiento extra, lo que quiere decir que nuestro turno puede estirarse hasta un máximo de ocho si jugamos bien nuestras cartas.

Pero este sistema también se aplica alas penalizaciones. Si fallamos el golpe o el rival lo esquiva o bloquea por invulnerabilidad, perderemos dos movimientos, una cifra que aumenta si absorber o repele nuestro ataque (obviamente, a la inversa también sucede, de ahí la importancia de coudiar esos detalles con elecciones de demonios y fusiones de esencias).

Este sistema puede ser exprimido al máximo por la habilidad Omagatoki, el cual consume toda la barra de Magatsuhi cuando está completamente llena (lo cual hace progresivamente, proceso que se acelera con el aprendizaje de ciertos milagros), pues durante un turno entero todos los ataques mágicos y físicos serán críticos. Los demonios también podrán aprender otras habilidades vinculados a esa barra, como el de curar y revivir a todos los demonios, reservas incluidos, en el caso de los sanadores.

Existe además otra manera de apurar nuestras opciones: golpeando por la espalda al enemigo en el escenario, cuando no estamos en combate. Cuando eso sucede, atacaremos primero aunque su nivel se superior (ojo, que también sucede a la inversa).

Imagen de [Jugando a…] Shin Megami Tensei V: la versión original del juego al estilo Pokémon en un mundo apocalíptico
Omagatoki será una de nuestras mejores cartas, sobre todo contra jefes finales o en situaciones apuradas.

Pese a que los demonios son una parte central del sistema de combate en Shin Megami Tensei V (y en la franquicia en general), no es mucho lo que he comentado sobre ellos. Lo que si mencioné es que podemos reclutarlos para que se unan a nuestro equipo, aunque a menudo no será fácil, así como que podemos tener hasta tres en combate, además de otros tantos en reserva. Al igual que con el resto de juegos estilo Pokémon, podemos cambiar en cualquier momento de demonio, lo cual no gastará turno si éste no ha sido duplicado previamente. Eso sí, el número de demonios en reserva es limitado, y sólo podremos aumentarlo mediante el aprendizaje de los milagros correspondientes.

Otra cosa que comenté fue la posibilidad de personalizar a nuestros demonios por medio de las fusiones de esencias, pero no es la única forma de hacerlo. Aunque aquí no hay evoluciones como en Pokémon, sí que existe cierta progresión gracias a las fusiones de demonios (también en Mundo de Sombras). Como resultado, obtendremos a uno de mayor nivel y poder, contando además con la posibilidad de que herede las habilidades que deseemos (excepto las habilidades únicas, y siempre teniendo en cuenta el potencial de elementos del demonio, pues poco sentido tendrá que herede una ataque de fuerza si éste es de -4). También habrá fusiones especiales para obtener demonios más poderosos que el resto, la cual suele requerir de un número mayor de ellos.

Este sistema hace el juego más dinámico y da respuesta a las restricciones individuales de los demonios (además de liberar espacio). A diferencia de Pokémon, las habilidades que aprenden los demonios no van mucho más allá de su nivel base, y además progresan lentamente. Por lo tanto, la fusión es la mejor manera de superar tal barrera. Eso sí, esto impide que logremos el apego que teníamos con nuestros Pokémon, pues los demonios son mucho más desechables que éstos.

Imagen de [Jugando a…] Shin Megami Tensei V: la versión original del juego al estilo Pokémon en un mundo apocalíptico
Cuando hacemos una fusión, podemos elegir las habilidades que heredará de los demonios que la componen.

No obstante, Shin Megami Tensei V nos brinda la posibilidad de recuperar a un demonio perdido por una fusión, y ello es gracias al compendio de demonios. Cada vez que obtengamos uno nuevo, ya sea por reclutamiento o por fusión, se irá registrando automáticamente en dicho compendio, aunque habremos de hacerlo manualmente si queremos que refleje sus subidas de nivel, nuevas habilidades y puntos de experiencia, convirtiéndose así en una especie de “copia de seguridad”. Eso sí, en una de pago, pues si queremos recuperar al demonio para nuestro equipo habremos de pagar una cantidad de macca variable en función del poder del mismo.

Así, podría decirse que el compendio de demonios será, al mismo tiempo, una suerte de “PC de Bill” de pago y algo similar a una “Pokédex”. En realidad, no es para lo único que hay que apoquinar macca. En la Línea de Ley (el nombre del punto de guardado, viaje rápido, Guarida del Cadáver y Mundo de Sombras) también habremos de pagar por curarnos, por lo que al principio de la partida, cuando aún no estamos muy boyantes, será una dificultad añadida. Además, el juego no se guarda automáticamente, por lo que más nos vale tener al día la partida (esto fue un problema para mí durante mis primeros pasos). Afortunadamente, conforme vayamos ganando combates y completando misiones principales y secundarias tendremos más que de sobra para todos esos menesteres.

Quizás uno de los mayores desafíos del juego sea, precisamente, rellenar el compendio al 100%, pues sólo una parte de los demonios pueden obtenerse mediante reclutamiento. Habrá que hacer auténticos malabarismos para logar las combinaciones correctas para las fusiones y, aunque no es obligatorio tenerlos en el equipo al ser suficiente con que estén registrados en el compendio, puede llegar a ser bastante caro si sumamos el coste de todas las invocaciones.

Imagen de [Jugando a…] Shin Megami Tensei V: la versión original del juego al estilo Pokémon en un mundo apocalíptico
La capacidad máxima de nuestro equipo se irá ampliando considerablemente gracias a los milagros correspondientes.

Shin Megami Tensei V es, en conclusión, un RPG por turnos con más profundidad de lo que aparenta a simple vista, aunque sin ser demasiado enrevesado. La fusión de demonios, aunque en apariencia poco coherente a nivel estético o de atributos, es el aceite que mantiene engrasada la maquinaria de la gestión del equipo, acopio y progresión. Los combates son desafiantes, y el sistema de bonificaciones y recompensas añade una capa de profundidad a las estrategias. Si a eso le sumamos unos escenarios complejos pero desprovistos de los caminos bloqueados propios de los Metroidvania y de algunos RPGs, una banda sonora variada que encaja como un guante en cada situación (en concreto, que el tema de lucha estándar sólo comience tras el primer movimiento me parece una genialidad), sus elementos de exploración como la búsqueda de Miman, la abundancia misiones secundarias y múltiples finales en función de nuestras decisiones, tenemos como resultado un juego que no nos lo podrá fácil pero que resultará tan entretenido como gratificante en sus recompensas.

Quizás puedan ponerse pegas en su modo de narrar la historia. Esto se debe a que pareciera que el juego no quiere que nos encariñemos demasiado sus personajes, pues ninguno de ellos llega a brillar en la trama con en otros RPG japoneses. No obstante, también tiene sus momentos de culmen narrativo e incluso de cierta crudeza.

Por último, no puedo cerrar este artículo sin aclarar que la versión analizada es la original, es decir, la que salió en exclusiva para Switch. Un par de años después saldrá Shin Megami Tensei V: Vengeance, la cual incluye demonios inéditos y una historia modificada. Yo no tenía ni idea, pues sólo estaba buscando un juego tipo Pokémon con un estilo más maduro y con reseñas aceptables (y además lo encontré muy barato de segunda mano). En todo caso, aunque Vengeance pueda ser mejor (cosa que ignoro, pues no lo he jugado), esta versión garantiza más de cien horas de entretenimiento.

Imagen de [Jugando a…] Shin Megami Tensei V: la versión original del juego al estilo Pokémon en un mundo apocalíptico
Esta «pareja» parece tenewr unos intereses ajenos a la pugna entre ángeles y demonios.