
Howl (2015) es una cinta de horror británica dirigida por Paul Hyett —conocido por sus efectos especiales en películas como The Descent y Doomsday— que convierte un tren nocturno de pasajeros en una trampa claustrofóbica donde una bestia lycantrópica masacra a sus ocupantes. Protagonizada por Ed Speleers como el tímido revisor Joe, Holly Weston como la pasajera dura Ellen y un elenco de secundarios que representan un microcosmos de la sociedad inglesa actual, la película combina el clásico hombre lobo con el subgénero de “criatura en espacio cerrado” (tipo Alien o The Thing), pero con un presupuesto modesto y un enfoque descarnado en gore práctico y tensión constante.
Un Tren Nocturno que Nunca Llega a su Destino
La historia arranca con el tren de medianoche que cubre la ruta Londres-Redborough, un servicio cutre y casi vacío donde viajan personajes que nadie echaría de menos: Joe, el revisor novato y acomplejado que sueña con ascender; Ellen, una mujer fuerte que regresa de un turno agotador; un ejecutivo arrogante, una adolescente rebelde, un matrimonio de jubilados, un hincha de fútbol borracho y varios inmigrantes y un hombre de negocios que no para de quejarse. Todos ellos forman un retrato ácido de la Inglaterra contemporánea: clases sociales enfrentadas, racismo cotidiano y apatía general.
La primera media hora es puro desarrollo de personajes y contexto: Joe hace su ronda, sufre humillaciones de pasajeros, coquetea torpemente con Ellen y lidia con su jefe por radio. Todo cambia cuando el tren frena de golpe en medio de un bosque oscuro tras atropellar algo en la vía. El maquinista sale a comprobar y nunca regresa. El tren queda sin energía, sin señal y sin posibilidad de avanzar. Los pasajeros, irritados, exigen explicaciones. Joe, como único empleado presente, se convierte en el chivo expiatorio.
Cuando la luna llena ilumina el exterior, la criatura aparece: un hombre lobo enorme, brutal y diseñado con prótesis prácticas que impresionan por su realismo. El ataque es salvaje: ventanas rotas, sangre por las paredes, cuerpos arrastrados al bosque. Los supervivientes se atrincheran en el vagón de cafetería, improvisan barricadas y descubren que la bestia no es la única amenaza: dentro del tren, los prejuicios, el egoísmo y las jerarquías sociales explotan con la misma violencia que fuera.
La película dedica su segunda mitad a una supervivencia desesperada. Cada vagón se convierte en un nivel de videojuego mortal: el de primera clase, el de segunda, el de carga. Los personajes mueren uno a uno de formas cada vez más gráficas, mientras Joe y Ellen —los únicos que parecen conservar algo de humanidad— intentan encontrar una salida. Paul Hyett, maquillador de profesión, se luce con efectos prácticos brutales: desgarros, mordiscos y transformaciones que no dejan nada a la imaginación.


Crítica Social con Colmillos
Bajo el gore, Howl funciona como alegoría de la Inglaterra post-crisis: la clase trabajadora (Joe) literalmente devorada por un sistema que la abandona en mitad de la nada, los privilegiados que se creen inmunes hasta que la bestia los alcanza en su vagón, y los inmigrantes tratados como prescindibles. El tren parado simboliza una sociedad estancada, y la luna llena —como metáfora de la ira reprimida— desata lo peor de cada uno.
En comparación con clásicos del subgénero como Dog Soldiers, Howl apuesta menos por el humor negro y más por la desesperanza, recordando también a The Mist de Darabont en su retrato de cómo el miedo convierte a la gente común en monstruos peores que la criatura real.

Curiosidades sobre Howl
- Paul Hyett venía de ser jefe de efectos especiales en The Descent, Doomsday y Attack the Block. Aquí debutó como director y diseñó él mismo las criaturas.
- El tren real utilizado fue un convoy retirado del servicio en el norte de Inglaterra, filmado en un depósito abandonado para lograr esa atmósfera sucia y realista.
- La transformación del maquinista se filmó con prótesis prácticas y sin CGI, algo que Hyett defendió para mantener la crudeza del género clásico.
- El personaje de Ged (Sean Pertwee) es un guiño a su papel en Dog Soldiers, donde también era un militar enfrentando hombres lobo.
- La película se estrenó directamente en VOD en muchos países, pero ganó culto rápido entre fans del horror británico por su intensidad y efectos prácticos.
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